El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, se emocionó hasta las lágrimas este viernes durante la multitudinaria despedida en La Habana a los 32 combatientes cubanos asesinados por EE.UU. el pasado 3 de enero, durante la agresión militar que culminó con el secuestro del presidente, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores. En su discurso, recordó la valentía de los oficiales, encabezados por el primer coronel Humberto Alfonso Roca, que ofrendaron su vida para proteger a la pareja presidencial.