Cada tercer lunes de enero (este año 2026 es el próximo día 19) las redes sociales se llenan de mensajes que anuncian la llegada del Blue Monday, el supuesto día más triste del año. Marcas, empresas y campañas publicitarias se suben al carro ofreciendo descuentos, viajes o productos como antídoto para un desánimo colectivo que, según se dice, está respaldado por la ciencia. Pero ¿existe realmente y de forma oficial un día que sea más triste que el resto?