La manicura es un ritual de belleza ya imprescindible para muchas mujeres: se elige el color de uñas deseado, se aplica el esmalte, se espera a que se seque y, dos semanas después, se repite el proceso. Sin embargo, la tecnología nos ofrece ahora otra opción que, por increíble, parece sacada de una película de ciencia ficción. Se trata de unas uñas acrílicas inteligentes capaces de cambiar de color en apenas cinco segundos, sin esmaltes ni disolventes.