El rechazo del campo extremeño al acuerdo entre la Unión Europea (UE) y Mercosur se ha trasladado este viernes a las carreteras de la región, con movilizaciones y protestas que han vuelto a poner el foco en el futuro del sector. Agricultores y ganaderos han advertido de que la entrada de productos de terceros países, según su valoración, puede aumentar la competencia y presionar los precios, además de cuestionar que se apliquen las mismas condiciones de producción.