Valdemorillo vuelve a abrir el curso con una feria de alicientes

La temporada 2026 ya está aquí. Faltan apenas veinte días para que Valdemorillo dé el pistoletazo de salida al año taurino en su tradicional cita de febrero, una feria que volverá a situarse como el primer termómetro del curso. «Es una fecha en la que no competimos con nadie», destacó el alcalde de la localidad, que subrayó el buen momento que atraviesa la tauromaquia, visible en la respuesta de los públicos en las plazas. «El mayor argumento de nuestros enemigos sería que no se llenara la plaza. Tenemos que quitarles ese argumento, porque contamos con razones culturales y económicas de peso», señaló este viernes en la Sala Bienvenida de Las Ventas, durante la presentación de los carteles. La feria se celebrará entre el 6 y el 8 de febrero y se abrirá con una novillada de Jiménez Pasquau, una ganadería en la que el empresario Carlos Zúñiga ha depositado muchas esperanzas: «Es una ganadería que me ilusiona y que puede dar un salto al estrellato». Harán el paseíllo seis novilleros destacados de la pasada campaña: Álvaro Serrano, Mario Vilau, Julio Méndez, Sergio Rollón, Félix San Román y Samuel Castrejón, que debutará con picadores. El sábado llegará uno de los platos fuertes del abono: el mano a mano entre Borja Jiménez y Tomás Rufo, con toros de El Capea, Fuente Ymbro y Matilla. Ambos «llevan cosido en el capote y la muleta el futuro de la tauromaquia», según señaló José Ribagorda, que moderó un coloquio entre los dos toreros, «llamados a escribir muchas páginas de gloria». Borja Jiménez recordaba que toreó en Valdemorillo hace diez años, en unas circunstancias muy distintas a las actuales. «De torear solo una corrida en 2016 a triunfar el año pasado en Madrid, Bilbao y Sevilla», resumía, tras situarse entre los primeros puestos del escalafón. «Es importante estar en Valdemorillo y triunfar para coger ambiente para todo el año. Es una plaza de tercera, pero el público puede exigir como en una de primera», apuntó, destacando su cercanía con Madrid. Preguntado por su preparación invernal, Jiménez habló de su recién concluida campaña americana, tras salir a hombros en Manizales: «Todos los días son una nueva oportunidad para aprender en el toreo». En la misma línea se expresó Rufo: «Con esfuerzo, dedicación y sacrificio se puede llegar muy lejos, pero no te puedes despistar». Ambos coincidieron en la importancia del invierno como base de la temporada y en que su mano a mano supone un aliciente claro para el aficionado. «Aquí se juntan dos toreros jóvenes, con muchas cosas que decir, con futuro y con una rivalidad que puede ser muy interesante», señaló Rufo. «Hay una nueva moda por querer ser taurino, y cada vez va a más», reflexionó Borja, que coincidió con su compañero en el aumento del público joven. «No es casualidad. Es fruto del trabajo de las empresas, que proponen cosas distintas y facilitan el acceso. Ahora toca seguir remando todos en la misma dirección». El teniente de alcalde, Miguel Partida, destacó además que Valdemorillo ofrece un plan completo de fin de semana: encierros por la mañana, gastronomía y toros por la tarde. Una idea reforzada por el empresario Víctor Zabala, que subrayó el esfuerzo realizado para situar a la feria «en el mapa de las grandes citas, más allá de su categoría». Al acto de presentación, celebrado en la Sala Bienvenida de Las Ventas, asistieron también Miguel Martín, director gerente del Centro de Asuntos Taurinos, así como distintos representantes institucionales y del sector taurino. El ciclo se cerrará el domingo 8 de febrero con un cartel de corte artístico, del gusto del aficionado, en el que Uceda Leal, Juan Ortega y Pablo Aguado estoquearán un encierro de Torrealta, poniendo el broche final a la primera feria del año.