Dos policías portugueses, acusados de torturar a vagabundos e inmigrantes y de compartir las imágenes

Dos agentes de policía de Lisboa ( Portugal ) han sido acusados de torturar a vagabundos e inmigrantes y de compartir imágenes de sus actos en un chat online con otros agentes, lo que ha desencadenado una investigación más amplia, según han informado este viernes fuentes oficiales lusas. Los dos agentes, de unos 20 años, fueron detenidos el pasado mes de julio y siguen bajo custodia, acusados de tortura, actos de crueldad y abuso de poder , según el escrito firmado por la fiscal de Lisboa Felismina Franco la semana pasada y al que ha tenido acceso Reuters. Uno de ellos también se enfrenta a cargos de violación, robo y falsificación. El documento describe un incidente en el que los policías golpearon a un inmigrante marroquí dentro de una comisaría durante varias horas y lo obligaron a besar sus botas mientras uno de ellos gritaba en inglés: «¡Bienvenido a Portugal!». «Las víctimas eran seleccionadas sistemáticamente entre individuos especialmente vulnerables , es decir, personas sin hogar, físicamente débiles y con dificultades económicas (...) Esta circunstancia revela actos de violencia pura y gratuita dirigidos contra quienes no podían ofrecer resistencia», escribió la fiscal. El Ministerio del Interior ha declarado que lamenta profundamente «este comportamiento y todas las acciones que vulneran los derechos de los ciudadanos»: « No representan el comportamiento general de los profesionales de la Policía». La Inspección General ha abierto una investigación independiente para investigar a otros agentes de Policía, según ha informado el Ministerio. La sección portuguesa de la organización de derechos humanos Amnistía Internacional, que afirmó haber recibido información sobre más casos de tortura, ha señalado que el hecho de compartir imágenes y mensajes sobre sus actos en chats y redes sociales «demuestra una enorme sensación de impunidad » por parte de los agentes, aunque ha celebrado que los delitos hubieran sido denunciados desde dentro de la comunidad policial. Asimismo, ha solicitado la creación de una agencia de supervisión policial externa e independiente , la instalación de más cámaras en las comisarías y en los coches, y la utilziación por parte de los agentes de cámaras corporales.