Almeyda reclama más gol de la segunda línea: Peque, señalado para dar el paso

El Sevilla suma cuatro partidos oficiales sin ver portería , justo el tiempo que Akor Adams y Chidera Ejuke llevan fuera del equipo. Desde aquella goleada ante el Oviedo , donde los tantos se repartieron entre cuatro jugadores -dos de ellos los propios internacionales nigerianos-, los sevillistas no han sido capaz de ver portería. En unos partidos por falta de puntería, mientras en otros por una mala toma de decisiones a la hora del último pase previo al remate a portería. Ante el Levante apenas se tuvieron ocasiones y menos contra el Celta . La afición mira y señala a la delantera, aunque el propio sistema que utiliza Matías Almeyda ahora penaliza cargar el área, aparte de que la segunda línea apenas se suma a las funciones de finalización o remate, situación que intenta hacerle ver el entrenador a sus hombres. Necesita la colaboración de todos para que el delantero no viva siempre con un peso anotador que no es capaz de soportar. Uno de esos hombres de segunda línea es Peque . El catalán llegó al Sevilla por su gran temporada en el Racing , donde hacía goles con cierta facilidad, pese a que muchos de ellos fueran desde el punto de penalti. En Santander encontró un hábitat donde podía llegar a portería con facilidad. Mucho más le está costando en el Sevilla , donde apenas prueba a disparar a portería. Sí tiene claridad en los últimos metros para abrir a banda con peligro o incluso buscar un último pase, sin animarse a probar fortuna. Almeyda le está insistiendo a la segunda línea para que no se queden en meros elaboradores del juego y sí ayuden en la faceta anotadora. Peque, por ejemplo, lleva un solo gol en Liga . Precisamente, el mediapunta lo marcó ante el Elche en la primera vuelta y saliendo desde el banquillo. Un tanto que sirvió para sumar un punto aquella noche, con asistencia de Alexis , quien compagina la posición de referencia con la de segundo delantero o mediapunta, precisamente se la disputa con Peque, ya que cuando juegan juntos sufre el Sevilla al no tener una referencia que sepa moverse entre los centrales del rival. El chileno ha sumado dos goles, uno más que su compañero de fatigas, con los dos delanteros un pequeño paso por delante. Dentro de esta ecuación, de todos modos, no hay que sacar a jugadores que sí pisan área porque el entrenador les da libertad para que se suelten desde el centro del campo y colaboren en ser posibles receptores de las numerosas jugadas por banda que propone el equipo desde la pizarra de Almeyda. Agoumé sólo lleva un gol, el anotado en la primera jornada en San Mamés , mientras que Sow ha hecho dos y suele tener ocasiones de lanzar a portería, aunque con escaso resultado satisfactorio para los intereses nervionenses. Por tanto, para que el Sevilla mejore en ataque necesita que todo el equipo se involucre en las tareas ofensivas, siendo más relevante la llegada de esos hombres de segunda línea que se cuentan por tres o cuatro, si se incluye a Mendy -un gol del francés- , cuya colaboración con el gol es terriblemente pobre. Por eso el equipo está metido en problemas. Y eso que comenzó el curso con récord de jornadas consecutivas viendo puerta. Se ha ido cayendo esta inercia a la misma velocidad que iban saliendo referentes de la hierba, como es el caso de Vargas , lesionado nuevamente de larga duración. Una ausencia que nadie puede llenar. Por mucho que el equipo esté compitiendo, a Matías Almeyda no se le quita de la cabeza que con defensa de cuatro tiene un elemento ofensivo más y que eso podría ayudarle a ser más fiero en ataque, a meter más jugadores en el área rival y así poder culminar mejor los ataques. No le falta razón, puesto que los errores defensivos se siguen produciendo con defensa de cuatro o cinco , siendo igualmente menos vulnerable el Sevilla. No se puede olvidar. Todo depende de la decisión del entrenador. Necesita meter a más jugadores en la dinámica anotadora. Es su obligación.