IEn octubre pasado, los habitantes de Morelia pudieron ver en su centro histórico a María Félix acompañada de algunos de sus grandes amigos como Gabriel Figueroa, Juan Gabriel y Ernesto Alonso, al igual que de parejas sentimentales como Jorge Negrete y Agustín Lara. Todos ellos ya en el panteón de la historia pero inmortalizados en fotografías que pertenecen a los archivos de Fundación Televisa.A esa exposición, titulada Una Diosa para una Diosa. La Doña, con curaduría de Héctor Orozco, se sumaron siete películas de María Félix proyectadas dentro de la 23 edición del Festival Internacional de Cine de Morelia.En noviembre, las fotos de La Doña lucieron en los pasillos de la Cineteca Nacional de Chapultepec, donde también se proyectaron cuatro cintas estelarizadas por ella.Del 16 de enero al 8 de febrero de 2026, en la Cineteca Nacional de Xoco, se proyectarán 24 películas en las que participó María Félix, desde El peñón de las ánimas (Miguel Zacarías, 1942) hasta La generala (Juan Ibáñez, 1970), pasando por Doña Bárbara (Fernando de Fuentes, 1943), Enamorada (Emilio Fernández, 1946), Río escondido (Emilio Fernández, 1948) y Tizoc (Ismael Rodríguez, 1957), entre otras. También podrá verse la mencionada exposición fotográfica.Acerca de María Félix, Octavio Paz escribió: “Recordamos sus actuaciones en esta o aquella cinta pero lo que sobrevive de sus películas es, sobre todo y ante todo, su figura, sus gestos, sus miradas, sus movimientos y, en una palabra, su persona, ¿Su persona o su imagen? Ambas cosas: su persona se ha vuelto imagen y su imagen es inseparable de su persona. La gran creación de María Félix es ella misma”.Sabias palabras del premio Nobel, aunque buena parte del éxito de La Doña se debió a la manera en que Gabriel Figueroa la plasmó en varias películas. Alguna vez, en casa del célebre artista de la imagen, él me enseñó un libro que María Félix le dedicó así: “Estas fotografías te recordarán momentos felices para ti, Gabriel El Grande, mi amor de ayer, de hoy y de siempre”.IIEl 8 de enero pasado, la presidenta Claudia Sheinbaum subió a sus redes sociales una foto en la que aparece junto a Elsa Aguirre, a quien visitó en su casa de Cuernavaca. Como era de esperar, la imagen se volvió viral.Elsa Aguirre nació en la capital de Chihuahua hace 95 años y se conserva en buen estado de salud física y mental; ella lo atribuye tanto a factores hereditarios (su mamá vivió casi un siglo) como a la práctica del yoga y una alimentación vegetariana desde hace más de medio siglo.Julio Bracho la dirigió en Don Simón de Lira (1946) y en El ladrón (1947). Ella compartió créditos con histriones como Arturo de Córdova en Algo flota sobre el agua (Alfredo B. Crevenna, 1948); Jorge Negrete en Lluvia roja (René Cardona, 1950); Pedro Infante en Cuidado con el amor (Miguel Zacarías, 1954); Cantinflas en Ama a tu prójimo (Tulio Demicheli, 1958), Pedro Armendáriz en Pancho Villa y La Valentina (Ismael Rodríguez, 1960); Mauricio Garcés en El matrimonio es como el demonio (René Cardona Jr., 1969); Joaquín Cordero en Los años vacíos (Sergio Véjar, 1970) y Antonio Aguilar en La muerte de un gallero (Mario Hernández, 1977).Trabajó en telenovelas y en varias obras de teatro frívolo, aunque también en La ronda de la hechizada y La dama de la luna roja, ambas de Hugo Argüelles.En una entrevista que le hice por teléfono a Elsa Aguirre, le pregunté cuál era la mayor virtud de una actriz. Su respuesta fue rápida y contundente: “la imaginación”.También comentó: “Yo supe muy joven cuál era mi vocación: ser actriz. Y luego supe cuál era mi destino: ser mejor cada día como persona y en el servicio a mis semejantes”.IIITanto María Félix (Álamos, Sonora, 1914 – Ciudad de México, 2002) como Elsa Aguirre tuvieron sólo un hijo y ambos fallecieron antes que ellas.En 1996, como reportero, puede ver de cerca a La Doña durante el caótico sepelio del actor Enrique Álvarez Félix, quien murió a los 62 años. La actriz, en ese entonces de 82, mostró en todo momento gran entereza y ocultó sus enigmáticos ojos atrás de unas grandes e impenetrables gafas negras.Un dato curioso, digno de análisis o tal vez resultado únicamente del azar, es el hecho de que María Félix nació el 8 de abril de 1914 y murió el 8 de abril de 2002, el día que cumplió 88 años. Los amantes de la numerología asocian el 8 con abundancia, poder y equilibrio. Si el 8 está acostado, representa el infinito.En una entrevista con Elena Poniatowska, La Doña declaró: “Yo no le tengo miedo a ser vieja, le tengo miedo a algo que va mucho más allá y que viene de mucho más lejos que la vejez: al derrumbe de una mujer. No le tengo miedo ni a las canas ni a las arrugas, sino a la falta de interés por la vida. No le tengo miedo a que me caigan encima los años, sino a caerme yo misma. Evitarlo depende de mí, y por eso ando girita como una bicicleta”.IVCuando hablé con Elsa Aguirre, me permitió abordar el tema de la muerte de su hijo Hugo, quien falleció a los 30 años en un accidente automovilístico.Entre otras cosas, dijo: “Yo quisiera que nadie pasara por una experiencia así, pero finalmente son leyes universales que se tienen que cumplir, incluso con la gente que más quiere uno. Para una madre es algo muy fuerte, pero con el tiempo se va asimilando y terminas aceptándolo de corazón. Donde él se encuentre, que Dios lo bendiga y que siga su evolución, porque es un hecho que él sigue evolucionando. Yo no debo detenerlo; el apego y la dependencia es lo que nos hace sufrir; el destino es individual”.Elsa Aguirre fue alumna de José Manuel Estrada Vázquez, un gurú espiritual nacido en Venezuela que radicó durante muchos años en México, donde fundó la Gran Fraternidad Universal.VA los 95 años, Elsa Aguirre aún tiene ánimos para comunicarse en redes sociales con sus seguidores, a quienes saluda por su nombre. Ella y María Félix nunca trabajaron juntas, aunque de algún modo sí las une un hombre muy famoso: Jorge Negrete. El muy suertudo Charro Cantor fue novio de la chihuahuense y esposo de la sonorense.AQ / MCB