Un derbi hostil. Con lanzamiento final de botellas, insultos constantes, riñas entre jugadores... Si los Barça-Espanyol de los últimos años han sido muy calientes, este derbi también tiene su particular dosis de odio mutuo. La presencia de tres clubes catalanes en Primera más que unir en comunión al deporte regional lo ha fragmentado aún más, en dos bandos claros. Los pericos ven al gironismo como una escisión del Barça, una rama más del establishment de Cataluña. El spot publicado en 2017 por el club gerundense en el que un niño se veía en la tesitura de tener que elegir la azulgrana o la blanquirroja no dejó lugar a dudas. Y la parroquia gironina cree que el Espanyol falta a su idea de una Cataluña uniforme, también en lo deportivo, que centrifuga en torno al Barcelona. Y esa disidencia pone a hervir riegos sangínueos. Manol González, proclamado mejor entrenador de LaLiga en diciembre, sacó al once de gala. Y Míchel, aliviado y con el equipo lejos del descenso tras un delicado inicio de temporada, se vio obligado a hacer malabares por tener la enfermería llena (el último en caer fue Stuani). Igualmente equipo de nombres importantes. Empezó extraño el encuentro. Poco fútbol hacia adelante. El Espanyol empezó tocando, pero estaba impreciso en los metros decisivos y no incomodaba al Girona. Tysagnkov desbloqueó la tibia noche con un gran salto y posterior testarazo que se marcho por encima del larguero. A partir de ahí casi toda la propuesta ofensiva llegaría por parte del Girona, que se fue haciendo con control del balón ante la incapacidad de los pericos de superar su presión. Los de Míchel fueron poniéndose cada vez más en serio. Dolan sufría mucho de carrilero ante Bryan Gil, que centró para que Lemar rematara fuerte curzado, pero Dmitrovic dejó la primera heroicidad del partido. No tendrá 24 años y un goloso valor de mercado, pero jamás podrá decirse que no ha cumplido con creces en el Espanyol. Pese a que el Espanyol, que se había salvado, quiso contraatacar con un remate de Expósito que se se marchó alto, el Girona subió una marcha y estaba hundiendo mucho a su rival. Entonces, El Hilali cometió penalti sobre Rincón, que hubiera llegado a rematar de ser haber sido derribado por el marroquí. Apareció entonces de nuevo Dmitrovic, parando el penalti a Vanat y el consiguiente rechace, pero hizo repetirlo el colegiado, pues el serbio se había adelantado. Ya no paró el segundo y el ucraniano celebró llevándose la mano a la oreja. Deben de haberle explicado sus compañeros de qué va la película. Puede que Rincón pusiera de su parte para caer en la acción del penalti y que la repetición del mismo sea mala suerte, pero no esconde que el Girona mereció irse al descanso ganando. Tras pasar por vestuarios, Manolo puso a Jofre por Dolan. Los pericos salieron con algo más de intención y el Girona buscó entorpecer el partido y confiar en las transiciones. Arnau primero y Álex Moreno después se hacían los muertos para rascar minutos. Jofre confirmó que el Espanyol estaba más activo con un remate fuerte pero al portero. Al minuto puso un centro al que Roberto no llegó por poco. Luego levantó a su gente con un gesto de aquellos populistas pero necesarios en según qué momentos del partido. El Girona iba durmiendo el partido con interrupciones. Y el Espanyol caía. Con los cambios de Rubén y Terrats, Manolo renovó piernas. Con el de Kike puso leña. Pero las ocasiones no llegaban. El Girona aguardaba pero ni mucho menos estaba sometido. El Espanyol insistía, que tuvo unas décimas de suspense con un cabezazo de Pol Lozano contra el suelo que se marchó sobre el travesaño, pero la presión del Girona era intensa y eficaz, hasta el punto de conseguir algunos contragolpes. El más destacable, uno que Álex Moreno decidió terminar pese al tres para dos que se acercaba a Dmitrovic. La sensación era de no estar nada definido. Podía llegar el gol perico, porque el Espanyol apretaba, pero también el 0-2, seguramente en una transición. Expiraba el tiempo y los de Manolo eran incapaces de generar ocasiones claras pese al dominio. Se añadieron cuatro minutos, pese a las reiteradas pérdidas de tiempo. Asprilla cayó, con de nuevo mucho de su parte, en el área y Vanat hizo el 0-2, tras el cual hubo una lluvia de botellas. FICHA DEL PARTIDO ESPANYOL: Dmitrovic, Omar (55' Rubén), Calero, Cabrera, Romero, Urko, Pol (80' Roca), Expósito (55' Terrats), Milla (70' Kike), Dolan (45' Jofre), Roberto. GIRONA: Gazzaniga, Rincón, Blind, Vitor Reis, Álex Moreno, Arnau, Lemar (72' Asprilla), Iván Martín, Tsygankov (80' Roca), Vanat, Bryan Gil (72' Francés). GOLES: 0-1 Vanat (45+3'), 0-2 Vanat (90+3'). ÁRBITRO: Galech Apezteguía (navarro). Amonestó a Álex Moreno (31'), Omar (45'), Joel (69'), Rubén (74'), Jofre (80'), Antoniu (80'), Romero (89'), Vanat (89').