Los Javieres comienza este sábado su nueva vida en los jesuitas

La hermandad de los Javieres regresa este sábado a sus orígenes fundacionales trasladando sus imágenes a la iglesia del Sagrado Corazón de la calle Jesús del Gran Poder, dejando atrás la parroquia de Omnium Sanctorum donde ha residido en los últimos 49 años . El Cristo de las Almas, la Virgen de Gracia y Amparo y San Juan Evangelista volverán al templo que vio nacer a la corporación después de que la hermandad consiguiera un acuerdo con los jesuitas y la Archidiócesis de Sevilla para reabrir este espacio del siglo XVII, así como la capilla de Los Luises, una obra de Aníbal González. La tarde especial para los hermanos de los Javieres comenzará a las 17:30 horas con una misa de acción de gracias en la parroquia de Omnium Sanctorum junto a sus titulares que ya estaban este viernes dispuestos en el presbiterio de la iglesia gótico mudéjar. El Cristo de las Almas se encuentra en unas andas en las que no está erguido pero se puede contemplar de cerca la imagen del portugués Pires Azcárraga . Por su parte, la dolorosa y San Juan están dispuestos de similar forma a cuando se trasladaron a Santa Marina en 2024 por las obras de la parroquia de la calle Feria. Tras la eucaristía, se formará el cortejo y a las 19:00 horas, se abrirá por última vez la ojiva de Omnium Sanctorum para Los Javieres transitando las imágenes por el siguiente recorrido: Feria, Castellar, Alberto Lista, Saavedra, plaza de San Martín, Cervantes, plaza de San Andrés, García Tassara, Amor de Dios, San Miguel y Jesús del Gran Poder . Llevará el acompañamiento musical de la capilla musical 'María Auxiliadora' en el crucificado y la escolanía salesiana en la Virgen. La corporación ha querido tener un guiño con la mencionada calle Feria, sus vecinos y sus hermandades transitando por gran parte de la vía y visitando la capilla de Montesión , por donde pasaba hasta hace aproximadamente una década cuando la cofradía era la segunda del Martes Santo y volvía por la Alfalfa, San Pedro, Santa Ángela y San Juan de la Palma. Luego, el cortejo visitará San Martín, donde será recibido por La Lanzada, y por donde también ha pasado en numerosas ocasiones el Cristo de las Almas y la Virgen de Gracia y Amparo. Asimismo, las imágenes serán recibidas por la comunidad parroquial de San Andrés antes de adentrarse en la feligresía de San Lorenzo. En torno a la esquina de San Miguel con Trajano , se vivirá un momento especial porque el párroco de ésta última parroquia y las hermandades recibirán a Los Javieres y los acompañarán hasta la finalización del traslado a la iglesia de los jesuitas. Cuando abra de nuevo este templo, ya estarán dispuestas las imágenes titulares en sus altares respectivos presidiendo el altar mayor el Cristo de las Almas y en un retablo lateral del presbiterio la Virgen de Gracia y Amparo con San Juan Evangelista. También, recibirán culto en esta iglesia el Sagrado Corazón, San Francisco Javier (titular de la corporación) y la Inmaculada Concepción. Además, todos aquellos que se acerquen a este rincón redescubrirán imágenes como la Virgen de las Victorias, que estará junto al crucificado en el altar mayor y que es obra de Benito Hita de Castillo del siglo XVIII; la Virgen del Sagrado Corazón, obra de Enrique Pérez Comendador de 1917, o la capilla donde se venera al Padre Tarín, ilustre jesuita que está en proceso de beatificación. Los Javieres ya han señalado que para los cultos utilizarán tanto la iglesia del que fuera antiguo convento de San Francisco de Paula como la capilla de Los Luises , pudiendo verse en un futuro un quinario en el primer templo y un besamanos o un besapiés en el enclave diseñado por Aníbal González. Aunque sea un salto cualitativo el que va a dar la cofradía y a pesar de que la distancia entre los jesuitas y Omnium Sanctorum es de menos de un kilómetro, muchos vecinos, feligreses, cofrades y hasta hermanos han señalado que «se echará de menos entrar en la parroquia y no ver en la capilla del Bautismo a las imágenes» . Estos días, muchos han recordado que «gran parte de la nómina ya viene de la calle Feria y sus alrededores» pero reconocen que volver a la sede fundacional de la iglesia de los jesuitas «es una oportunidad histórica».