Desde que iniciaron su andadura en la década de los 80 con el Mesón Salamanca –reconvertido después en La Bodeguilla en la calle San Jaime-, la familia propietaria de lo que ahora es el grupo Amida ha consolidado un variado conjunto de restaurantes, lugares de copas y negocio de cátering, donde calidad y buen servicio suelen ser su tarjeta de presentación.