La IA es electrónica, como la comunicación, las noticias y la Bolsa de valores en que cada día nos jugamos la vida (y el futuro). La luz, la temperatura, la música y toda la cultura son electrónicas. Y dentro de nada, todo, absolutamente todo, será mera electrónica, incluidos los coches, los libros, la memoria, el dinero y probablemente también los romances amorosos.