Palma es, por muchos factores, pero de manera principal por ser la capital y el epicentro demográfico de Mallorca, el principal foco de sinhogarismo o la okupación en la Isla. Pero más allá de los escenarios habituales en los que se ha multiplicado esta problemática, ubicados en la periferia de Ciutat, con zonas muy marcadas como el torrente de Sa Riera e incluso la Playa de Palma, no muy lejos de este último escenario, al otro lado de la autovía de Llucmajor, la carestía de un techo ha llevado a la aparición de diferentes enclaves.