Que la tecnología sirvió para hacer a los aviones más confiables no cabe duda alguna. Que le restó carga de trabajo al piloto, también es verdad. Pero el ‘caution o warning’ de la aviación es el factor humano. ¿Acaso somos reemplazables? ¿Acaso la fantasía del avión no tripulado, o tripulado a la distancia se convertirá en realidad en un futuro cercano?