El presidente estadounidense frenó la operación militar cuando ya habían despegado algunos bombarderos. Los servicios de inteligencia no pudieron darle certeza en un punto central de la crisis. También influyó la presión de las potencias árabes del Golfo, que temían una respuesta de la potencia iraní y un descalabro en la región. Irán suspendió 800 ejecuciones y Trump le agradeció. “Lo respeto enormemente”, dijo. Pero la nómina de muertes supera las 3.500. Leer más