El primer pleno del año en el Concello de Ourense, marcado, como ya adelantó el propio alcalde, por un madrugador calentamiento de campaña y con los primeros insultos («pato cojo», «ignorante», «mentiroso», «inútil») dedicados por Jácome a la oposición, fue mayoritariamente de trámite. El grueso del orden del día fueron mociones no vinculantes y dos de ellas con críticas al «caos circulatorio» en la ciudad, por la idea del retirar la ordenanza reguladora de aparcamientos (ORA) el día 1 de enero sin dotar antes parkings ni estacionamientos disuasorios.