La conserva gallega sigue muy de cerca estos días las últimas noticias que llegan desde Marruecos. La intención de Rabat de cancelar las exportaciones de sardina —la tercera especie que más trabaja el sector después del atún y el mejillón— amenaza con dejar sin stock a las principales plantas de la comunidad, España y el resto de la Unión Europea a medio plazo. Y aunque todas las confianzas están depositadas ahora mismo en que el Ejecutivo comunitario logre revertir esta situación, o al menos minimizar el impacto, las empresas también tienen claro cómo blindarse ante el potencial veto, vigente a partir del próximo 1 de febrero.