La empresa de Los Morancos que da una segunda oportunidad a las familias arruinadas: «Hemos liberado hasta 22 millones de euros en deudas»

Tras más de cuatro décadas haciendo reír a millones de personas, César y Jorge Cadaval se han embarcado en un proyecto muy distinto, pero igual de cercano a la gente. Los Morancos hablan de deudas, de segundas oportunidades y de alivio emocional en esta entrevista en la que explican por qué decidieron adentrarse en el mundo de la abogacía de la mano de la Ley de la Segunda Oportunidad. Junto a Juan Manuel López de Lemus, abogado y CEO de Libres de Deuda , descubren historias reales de personas atrapadas por las deudas y cómo, en muchos casos, es posible empezar de nuevo -Ustedes siempre han hecho reír muchísimo a España. ¿Qué les llevó a entrar en un negocio como este de la abogacía? -Jorge Cadaval: Era un ámbito, yo creo, sobre todo de ayuda, de buen hacer… -César Cadaval: Fue realmente por un amigo de Barcelona que nos dio a conocer la Ley de la Segunda Oportunidad. -J.: Tampoco teníamos ni idea de lo que era la Ley de la Segunda Oportunidad porque no la conocíamos. Mira, esto pasa así: tiene que ser deudor de buena fe, que eso lo decimos siempre, no tienes que tener nada. Tienes que llegar y decir toda la verdad , lo que tú tienes, las deudas que tienes, que no tengas nada a tu nombre, importantísimo, que vengas con verdad y digas mira, me está pasando esto, me queda esta deuda. El equipo de abogados que tenemos aquí, son una gente maravillosa que, además, está por la labor. Y si ven que pueden hacerlo, te lo hacen. -¿Qué tipo de perfil viene aquí? ¿Cuál es el tipo de cliente? -C.: Hay gente de todo tipo, gente además diferentes. -J.: Desde 10.000, 100.000 euros, hasta dos millones y medio de una. Incluso hasta cinco millones... Es más, ya no hay límites en nuestra empresa. -C.: La verdad es que viene todo tipo de gente. Esto está pensado para la persona que le ha ido mal. Imagínate, con esto de la COVID o por cualquier causa… Por ejemplo, le ha ido mal, ha tenido que cerrar negocio y no tiene forma de salir, porque si tiene un sueldo y tienes deudas… Es una rueda que no te deja salir de ahí. Aquí le buscamos la solución para que pueda salir y emprender un camino nuevo y una vida, sobre todo, tranquila , ¿no? Cuando llamamos a las personas que le han exonerado la deuda… lloran lo que no te puedes imaginar. -J.: No se lo creen, mucha gente no se lo cree cuando le llamamos con la noticia de que le han exonerado la deuda. -¿Hay alguna historia que os haya impactado? ¿Vosotros sois también los que a veces llamáis para dar la buena noticia? -J.: Sí, sí, hay muchas, muchas. El ver las personas con esa gratitud en la forma de tocarte... Ya sabes que tú has hecho un bien. -C.: Si no me fallan los datos, llevamos exonerados 22 millones de euros . Parece una tontería, pero es una barbaridad. Son muchas deudas y de mucha gente. Entonces, la sensación y la alegría que te da, aparte de nuestro trabajo... Poder ayudar a gente como no sé… como una forma de agradecimiento al cariño que nos tienen. Y poder decir hay gente que lo pasa mal y puede salir adelante. -Después de 46 años en el mundo del espectáculo, ¿sentís mucha responsabilidad en esta empresa? ¿Llegáis a pensar si habrá alguien al que le deniegan desde el principio su caso y os pueda afectar a vosotros? -J.: No porque se lo ponemos muy claro, aquí la empresa se lo pone muy claro. Es cuando una deuda no se puede resolver o tu vienes y, por ejemplo, no sé yo... Para ponerlo más claro, la deuda tuya es de 120.000 euros y tú tienes una casa que vale 250.000, te dice el Estado: venda usted la casa y quítese usted la deuda. En ningún momento vamos a engañar, en ningún momento. -¿Y sentís que hay gente que intenta engañaros a vosotros (como empresa)? -C.: Nosotros realmente no recibimos esa llamada y por eso hay un filtro que se hace con mucha seriedad para ver si esa persona está apta para para que el proceso vaya hacia adelante. Si no, evidentemente se le habla claro, se dice mira, no entras dentro de la Ley de la Segunda Oportunidad. -J.: Después hay gente también que nos llama y dice «Oye, necesito una lavadora». Nosotros no somos una ONG , es que nosotros no hacemos eso. -¿Podríamos resumir cómo es la Ley de la Segunda Oportunidad? Porque habrá mucha gente que la desconozca, tenga deudas y diga que yo no tenía ni idea de que existía. -C.: Eres una persona que tiene deudas, que no puede salir de esa deuda. No tienes nada puesto a tu nombre… La deuda con Hacienda y con Seguridad Social es hasta 10.000 euros. Es decir, hay una serie de requisitos que los tienen que cumplir y, como decía Jorge, los abogados empiezan a estudiar tu caso. Si ven que es factible que tú puedas salir de esa deuda, se ponen manos a la obra. Lo que sí te puedo asegurar es que la gente es cariñosa con el que llama, la gente es profesional , tienen seriedad, que vean que aquí no se está por estar, ni porque esto sea un negocio. Evidentemente, las cosas cuestan dinero, pero un dinero que pueda ser más asequible y que a ti te pueden quitar esa deuda. -J.: Una cosa importante es que te digan ya no te van a llamar más. No te van a estar acosando todo el tiempo diciéndote tiene usted esto, debe usted esto… desde el momento que te dicen que está exonerado, te quitan ese agobio . Para explicar con más detalles cómo funciona la Ley de la Segunda Oportunidad, hablamos con Juan Manuel López de Lemus , abogado y CEO de 'Libres de Deudas'. -Cómo le contaría usted una persona de a pie, que no conozca nada de esto, que esto es real, que esto puede suceder. Que se le quita la deuda completamente y no es una trampa. -Juan Manuel López de Lemus: Más que una trampa, piensan que no es verdad porque la gente desconoce la Ley de la Segunda Oportunidad. Es un mecanismo que en Estados Unidos lleva muchísimo tiempo y en España aparece en el año 2015 con la Ley y después se reforman el 2022 y se hace un poco más fácil. Al final la Ley de la Segunda Oportunidad no es más que un mecanismo que ofrece la ley para las personas que sean deudores de buena fe , es decir, que cumplan una serie de requisitos que están tasados en la ley, como no tener antecedentes penales por delitos económicos, no tener sanción grave, muy grave de seguridad Social o Hacienda, no tener derivaciones de responsabilidad. En fin, una serie de requisitos que fija la ley y que si al final te consideran que eres un deudor de buena fe, pues te puedes crear esa ley. -¿Cuáles son las deudas? Por ejemplo, ¿pedimos un crédito y después no podemos pagar? Dejamos de pagar el teléfono, dejamos de pagar la luz… ¿Ese tipo de deudas son las que pueden ir engordando? -J.M: Efectivamente, realmente la deuda que se exonera en la totalidad, excepto el crédito público. Con crédito público hablamos de Seguridad Social y Hacienda, en la que bueno, pues el Estado siempre mira para para él y entonces lo tienen limitado. Es decir, la gente que tiene deudas con Seguridad Social o con Hacienda, que no tenga sanción, que sea deuda . Por ejemplo, que haya dejado de pagar autónomo o que no haya declarado la Renta tiene un límite de 10.000 euros. Es decir, la exoneración con el Estado es de 10.000 euros. -¿Cuál es el tipo de perfil que nos podemos encontrar como clientes? ¿Son personas 'ricas' o son personas que se han metido en una rueda de deuda? -J.M.: Hay de todo. Hay desde personas que han sido que han sido muy ricas y por lo que sea, porque bueno, porque la empresa tuvo que cerrar, porque han tenido cualquier problema y se le vino abajo todo. Y la mayoría de esas personas además tenían avalados con su patrimonio personal casi la mayoría de la deuda que tenían con los bancos. Cuando alguien tiene una empresa, la mayoría de las veces avalan con tu propio patrimonio. De ese perfil tenemos mucho, es decir, gente a la que se le ha arruinado su empresa y se han arruinado con ello. Y después tenemos el perfil de la persona que tiene un matrimonio que trabaja solo uno de ellos y que tienen dos niños que gana 1.800 euros… Entonces, no pueden vivir. Llega un momento que necesitan un préstamo para pagar el alquiler de su casa y cuando les vence ese préstamo, pues necesitan otro préstamo para pagar. Y llega un momento que tienen una pelota hecha que le deben 15 o 20.000 euros pero se deben a 15 o 20 acreedores que los machacan todos los días, entonces el perfil es muy variopinto. Lo que sí intentamos siempre es tener un filtro muy especial. Es decir, que realmente a la persona que nosotros llamamos al juzgado y que presentemos a un juez se lo merezca, es decir, que cumpla los requisitos. -¿Cuál es el proceso en Libres de deudas? Nosotros intentamos ser bastante ágiles en el momento que recibimos la llamada. Nos ponemos en contacto con ellos y lo primero que hacemos es ese chequeo. O sea, dime qué es lo que tienes, que es lo que no tiene, cuáles son tus deudas. En Libres de Deuda, la mayoría de asuntos que llevamos en lo que se llama un concurso sin masa , es decir, gente que no tiene nada. Existe la posibilidad de coger la ley si el valor de, por ejemplo, de tu casa ronda el valor de la hipoteca, decir que la realidad es que tampoco te sobra nada, pero nosotros principalmente estamos llamando deuda de crédito, o sea concurso sin masa si realmente cumplen los requisitos y vemos que es viable, pues lo ponemos en conocimiento. Firmamos un contrato, transparencia total. Quiere decir que se pone en contacto con ellos del departamento de documentación, el que se le exige mucha documentación , toda la documentación que tenemos que acompañar después al juzgado para acreditar primero que eres un deudor de buena fe, cuáles son tus deudas y que cumplen los requisitos. Entonces, una vez que tenemos la documentación que es viable, pues nos vamos a los juzgados que corresponda la ciudad que sea. Y bueno, allí ponemos nuestra carta, levantamos la carta, le decimos esto es lo que tenemos y es lo que queremos. -Y una vez que se termina, esa persona se libera de la deuda. ¿Vosotros le dais algún consejo para que no le vuelva a suceder? -J.M.: Nosotros continuamos con ellos porque la ley permite la revocación de esa exoneración durante tres años para una causa muy determinada. Nosotros durante esos tres años o el tiempo que dure, si lo acompañamos en cualquier duda porque después le surgen muchas dudas, piensa que al final ellos lo que tienen es un documento de un juzgado les dice que se les exonera la deuda. Ahora hay que comunicarle a cada uno de los acreedores que la deuda ya está exonerada y darlo de baja de RAI. Hay algunos que son insistentes y los siguen llamando. Nosotros continuamos con esa gestión intentando que dejen de llamarlo y después pues ya casi que se convierten en amigos. César y Jorge Cadaval se muestran receptivos con la idea de que 'Libres de Deuda' se expanda por España. -¿Cuál es la proyección de esta empresa? -J.: Hombre, de ayudar a mucha gente y que se pueda ir abriendo y expandiendo más, siempre ayudando a la gente. -C.: De hecho vamos creciendo poquito a poco. Porque ya te digo, queremos ver las cosas tranquilos. -J.: Cuando empezamos éramos muy poquita gente y hemos ido avanzando en eso y agrandando, y tenemos un equipo maravilloso. -¿También puede ser la empresa un reflejo de la sociedad actual? ¿Pensabais que había tanta gente con tantas deudas? -J.:Yo no lo pensaba. Yo no lo pensaba. -C.: Es increíble. -J.:Es increíble la gente en lo que nos metemos. Todo y sin saber, además sin saber porque quieres tapar un hueco y es peor… -Si Omaíta y Antonia tuvieron un problema de deuda, ¿cuál es el primer consejo que le daríais? -C.: Pues mira, que te vengas a Libres de deuda, porque aparte de Los Morancos, hay una gente buena. Y yo te lo dije, Antonia, ¿cuando debíamos enero, donde teníamos que ir? -J.: A Libres de Deuda porque hay profesionales que están ahí, que se ponen en tu piel y te resuelven el tema. Nosotros es que mi hermana nos dejó y un pellizco muy gordo, la pobre con la paga no llegábamos…