Canals se prepara para la cremà de su hoguera gigante en honor a San Antonio

La localidad valenciana de Canals ya está inmersa en sus fiestas patronales en honor a San Antonio Abad, que tienen como eje central la tradicional y monumental hoguera. Las celebraciones, declaradas de Interés Turístico Nacional, alcanzan su punto álgido con la quema de la pira de leña. "La fiesta ya está a tope", ha explicado Vicent Jordà, miembro del órgano consultivo de la fiesta, en el programa 'Mediodía COPE MÁS en Valencia'. Aunque en el pasado se superaron los 22 metros, la hoguera de Canals tiene ahora una altura máxima fijada. "El tope está en 16 metros, ya se ha puesto un tope para siempre", ha detallado Jordà. La decisión se tomó "por protocolos, por seguridad y por protección de las casas que están al lado y de la gente". Pese a esta limitación, la estructura sigue siendo muy grande y su compleja construcción se extiende durante casi 15 días. La cremà es uno de los momentos más esperados por vecinos y visitantes. Vicen Jordà recomienda no perderse este momento: "No solo ver la hoguera, sino verla encenderse y quemar, es un espectáculo". Tras la quema, que se produce en la víspera del día grande, las brasas se aprovechan a la mañana siguiente para almorzar y asar carne. Uno de los aspectos más singulares de la fiesta es la enorme implicación popular, reflejada en la larga lista de espera para ser festero, que según Jordà, alcanza los "70 u 80 años". Él mismo tuvo que esperar 37 años para poder ser 'bandera', uno de los cargos principales. La devoción es tal que muchas familias apuntan a sus hijos al nacer. Cada año, los festeros cambian, asumiendo la organización y el protagonismo de los actos. Los cargos principales son el 'bandera', que es el custodio de la bandera de San Antonio, y el 'curiós', su acompañante. Las fiestas arrancan realmente en diciembre, con la "entrada del primer pino" para la hoguera en la noche del 7 al 8 de dicho mes. A partir de ahí, se suceden los preparativos hasta el 1 de enero, cuando se planta el pino central y comienza oficialmente la construcción de la gran pira. El día grande, 17 de enero, está marcado por la misa y la procesión en honor al patrón. Durante toda la jornada, el 'bandera' y el 'curiós' recorren el pueblo a caballo repartiendo juguetes, una tradición que, según Jordà, evolucionó desde el antiguo reparto de comida y dulces. La fiesta también incluye la bendición de los animales y culmina con la tradicional cazuela de arroz al horno que reúne a familias y amigos. Durante todos los actos resuena un cántico popular que une a todo el pueblo en una sola voz. "Es un canto que dice, 'vitol i vitol al nostre patró del...' y todo el resto de la gente contesta, 'vitol', explica Jordà. Se trata de un canto "en devoción al patrón, para que disfrutemos de la fiesta y que no nos pase nada".