Elisa Vigil llevaba tiempo buscando foco, pero lo ha encontrado de la peor manera. La diputada del Partido Popular en la Asamblea de Madrid cruzó una línea roja al atacar a la analista Sarah Santaolalla con un comentario machista en pleno directo televisivo, reduciendo su intervención política a su escote. No fue un exabrupto aislado ni un desliz puntual: fue la última expresión de un perfil político construido desde la confrontación, el desprecio y la provocación constante, muy en sintonía con la estrategia comunicativa que Isabel Díaz Ayuso ha impulsado en su entorno más joven. El episodio se produjo durante un debate televisivo en el que Santaolalla cuestionaba el estilo político de Vigil, aludiendo a algunos de sus vídeos en redes sociales. La respuesta de la diputada del PP no fue política ni argumentativa. Fue personal. "Para simples tus fotos enseñando los cocos con el escote hasta aquí. Luego a partir de ahí hablamos de todo lo demás", lanzó Vigil en directo, en una intervención que desató una oleada inmediata de críticas. El comentario, centrado exclusivamente en el cuerpo y la vestimenta de su interlocutora, fue calificado como machista incluso por sectores habitualmente indulgentes con el tono bronco del debate político. La reacción de Santaolalla fue tan contundente como incómoda para el PP madrileño. "¿Cómo va a ser tan machista? ¿Tengo que aguantar que un cargo público nos diga a las mujeres cómo vestirnos en el año 2026?", replicó la analista, antes de lanzar una acusación que conectaba ese tipo de discursos con una cultura que normaliza la violencia contra las mujeres. Mientras el vídeo se viralizaba en redes sociales, desde el Partido Popular no llegó ninguna rectificación ni disculpa pública por parte de Vigil. Eli Vigil, diputada del PP en la Asamblea de Madrid y portavoz adjunta: un ejemplo del machismo femenino pic.twitter.com/Wv0KKGTazv — Lucio Martínez Pereda (@anluma99) January 15, 2026 Elisa Vigil y el conflicto como identidad política Lejos de tratarse de un hecho aislado, el choque con Santaolalla encaja en una trayectoria política marcada por la búsqueda permanente del conflicto. Elisa Vigil saltó a la notoriedad parlamentaria en 2022, cuando durante un pleno en la Asamblea de Madrid acusó a la izquierda de preferir "los porritos" al deporte. "A la izquierda no les interesa el deporte, les gustan más los porritos", afirmó entonces, en una frase que provocó una respuesta demoledora por parte de Más Madrid y que la convirtió, de la noche a la mañana, en una figura reconocible más allá del circuito interno del PP. Aquel comentario fue replicado con dureza por el diputado de Más Madrid Emilio Delgado, que le recordó los vínculos del PP con el turismo de borrachera y varios escándalos relacionados con el alcohol en cargos del partido. La escena, con Vigil visiblemente superada, circuló ampliamente en redes y consolidó su imagen como diputada joven, provocadora y con tendencia a disparar antes de apuntar. El PP, el deporte y el abuso de drogas. Relación si la hubiera… pic.twitter.com/TP4I0Vvv1S — Emilio Delgado...