Las denuncias contra Julio Iglesias por agresión sexual por parte de dos de sus extrabajadoras domésticas han entrado de lleno en el debate político. Nada más conocerse las informaciones el pasado martes, Isabel Díaz Ayuso se puso al frente de la derecha política y mediática en la defensa al artista, publicando que "las mujeres violadas y atacadas están en Irán, con el silencio cómplice de la ultraizquierda". El caso llega solo un mes después de que el partido de Ayuso diera carpetazo a otro caso de acoso y abuso sexual, este en el propio seno de la formación. Amenazas, acoso, humillaciones, espionaje y hasta propuestas sexuales a cambio de favores. Estas son solo algunas de las situaciones que relataron a ElPlural.com hasta nueve militantes y exmilitantes de Nuevas Generaciones -la organización juvenil del PP- y del propio partido en Madrid. Las víctimas, que dieron su testimonio a este medio de forma anónima, acudieron al Comité de Derechos y Garantías del PP madrileño, esperando al menos una investigación que tratara de esclarecer lo ocurrido. Lejos de escuchar a quienes denunciaban abusos, en Génova rechazaron llevar el caso a la Fiscalía, y el pasado mes de diciembre se archivó el expediente. El silencio del PP con sus propios escándalos Cuando se trata de señalar hacia fuera, El PP no tiene reparos en denunciar escándalos de acoso sexual. Génova ha utilizado sistemáticamente como arma arrojadiza contra el PSOE el caso del ex alto cargo de Moncloa Francisco Salazar, señalado por haber acosado a varias mujeres de su entorno y que fue cesado en julio como secretario de Coordinación Institucional de Ferraz. Además, el PP ha citado a Salazar en la comisión del caso Koldo en el Senado, a pesar de que su caso no tiene mucho que ver con lo que allí se investiga. Sin embargo, los populares optan por no hacer valoraciones sobre el escándalo de acoso que ocurrió en su propio seno. Preguntados por ElPlural.com sobre su actuación, dando carpetazo a la investigación y evitando que llegue a la Fiscalía, el PP madrileño opta por el silencio, y evita hacer valoraciones al respecto. El mismo Partido Popular que señala la actuación del PSOE en el 'caso Salazar' no tuvo reparo en dar carpetazo a las denuncias que surgieron en el seno de su propio partido. El pasado mes de mayo, hasta nueve personas que militaban en Nuevas Generaciones y en el PP de Madrid contaron a ElPlural.com las prácticas que sufrieron por parte de cargos populares. El caso de acoso sexual que el PP madrileño tapó Algunos testimonios hablaban de bullying, xenofobia, machismo, fiestas con alcohol y sustancias estupefacientes para captar militantes, e incluso la utilización de la prostitución como método para conseguir información y manipular a miembros del partido. Uno de los denunciantes relataba, por ejemplo, comportamientos violentos hacia algunos militantes: "A la salida de un acto del PP de Latina, a un cargo de NNGG, Alberto [González, hoy concejal del PP en el Ayuntamiento de Madrid] lo cogió de...