Un hombre de origen ecuatoriano de 35 años de edad ha sido condenado en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Navarra a 23 años de prisión por violar y agredir sexualmente a sus dos hijas menores de edad durante años y en repetidas ocasiones. El tribunal ha acordado que el acusado cumpla ocho años de prisión en un centro penitenciario de España y que el resto de la pena de prisión (15 años) sea sustituida por su expulsión del Estado y la prohibición de entrada de diez años por cada uno de los dos delitos continuados de agresión sexual por los que fue condenado (en total 20 años), a contar desde la fecha efectiva de la expulsión. Asimismo se le condena a indemnizar con 120.000 euros a su hija pequeña por los daños físicos y morales causados por las violaciones, así como a indemnizar con 30.000 euros a la hija mayor, a la que agredió sexualmente con tocamientos.