Llegar a fin de mes se ha convertido en un reto para una parte importante de la población española, especialmente después del periodo navideño. Según un estudio de Wallapop, el 40% de los españoles admite tener problemas para cuadrar sus cuentas tras los gastos extra asociados al Black Friday y la Navidad. No es una sensación aislada ni fruto de una mala racha puntual: los números lo confirman. El gasto medio por persona durante la campaña de fin de año se ha situado en 588 euros, repartidos entre 185 euros en Black Friday y 403 euros en Navidad. A este contexto se suman las rebajas de enero, que este año vienen con fuerza: las ventas online crecerán un 15% y el ticket medio digital alcanzará los 297,45 euros, según el Informe de Rebajas 2026 de Webloyalty. El resultado es una tormenta perfecta para las economías domésticas. Los datos también dibujan un mapa claro de la dificultad económica: los jóvenes de entre 18 y 24 años son quienes más sufren la conocida "cuesta de enero", seguidos por las personas de entre 45 y 64 años, un grupo que suele arrastrar mayores cargas como alquileres, hipotecas o gastos familiares. Por territorios, Canarias, Cataluña y Galicia encabezan la lista de comunidades con más problemas para llegar a fin de mes. Ante este panorama, la pregunta es inevitable: ¿qué se puede hacer para estirar el sueldo sin caer en soluciones milagro? Estos son algunos trucos realistas y aplicables que pueden marcar la diferencia. 1. Revisar los gastos fijos (aunque dé pereza) El primer paso para mejorar la salud financiera no es ahorrar, sino saber exactamente en qué se va el dinero. Alquiler, hipoteca, suministros, suscripciones y seguros suelen comerse gran parte del presupuesto mensual. Revisarlos uno a uno permite detectar gastos innecesarios o mejorables. Un ejemplo habitual son las suscripciones digitales: plataformas de streaming, música o apps que se pagan mes a mes y apenas se usan. Cancelar una o dos puede liberar entre 10 y 30 euros mensuales sin apenas impacto en el día a día. 2. Hacer un presupuesto realista (y flexible) Presupuestar no significa vivir con una hoja de Excel en la mano, sino establecer límites claros. Dividir los ingresos en grandes bloques —gastos fijos, ahorro y gastos variables— ayuda a tener una visión realista de lo que se puede gastar sin remordimientos. Un truco sencillo es aplicar la regla del 50/30/20 adaptada a cada situación: 50% para gastos básicos, 30% para ocio y consumo, y 20% para ahorro o amortización de deudas. Si no se puede cumplir, no pasa nada: lo importante es tener una referencia. 3. Comprar con lista (y no solo en el supermercado) Las compras impulsivas no ocurren únicamente en el supermercado. También aparecen en rebajas, tiendas online o marketplaces. Entrar con una lista clara —física o mental— reduce considerablemente el gasto innecesario. Esperar 24 horas antes de comprar algo no esencial es otro truco eficaz: muchas veces el impulso desaparece y el dinero se queda en...