El abono único de Sánchez ahorra dinero a jóvenes y trabajadores y coloca a España en la vanguardia europea

Pedro Sánchez vuelve a demostrar que la política sirve cuando se pone al servicio de la mayoría social. Con la aprobación del abono único estatal de transportes, el presidente del Gobierno sitúa la movilidad en el centro de la agenda social y convierte un derecho básico en una realidad accesible. Una medida que no solo alivia el bolsillo de millones de personas, sino que abre oportunidades, especialmente para jóvenes y estudiantes, uno de los colectivos más castigados por la precariedad. A partir del 19 de enero, se podrá viajar por toda España con una tarifa plana mensual. Frente a una derecha instalada en el bloqueo permanente y el descrédito institucional, el Gobierno de coalición progresista apuesta por políticas útiles, comprensibles y medibles. El nuevo abono único permitirá viajar por toda España por 60 euros al mes, y por solo 30 euros en el caso de los menores de 26 años. Una tarifa plana que beneficia directamente a la clase media y trabajadora y que tendrá un impacto inmediato en la vida cotidiana de hasta dos millones de personas. La movilidad no es un lujo. Es una necesidad diaria para estudiar, trabajar, formarse, cuidar o mantener vínculos familiares. Para miles de jóvenes, el coste del transporte supone una barrera real para acceder a la universidad, a la formación profesional o a un primer empleo. Reducir ese coste es, por tanto, una política de igualdad de oportunidades, como ya han entendido otros gobiernos europeos. No es casualidad que la movilidad esté reconocida como un derecho fundamental. La Declaración Universal de los Derechos Humanos establece el derecho a circular libremente, y la Constitución Española lo recoge en términos muy similares. La reciente Ley de Movilidad Sostenible va más allá y obliga a las administraciones públicas a garantizar un sistema de transportes asequible, eficiente, socialmente inclusivo y respetuoso con el medioambiente. Ese marco normativo se concreta ahora con una decisión política clara del Gobierno de Pedro Sánchez. El abono único estatal permitirá utilizar trenes de Cercanías, Media Distancia y autobuses de titularidad estatal en todo el país con un único título mensual. Un sistema sencillo, comprensible y pensado para facilitar la vida de la gente, en línea con experiencias ya consolidadas en Alemania, Austria o Suiza. La medida fue anunciada por el presidente del Gobierno en su balance de fin de año y desarrollada por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, dirigido por Óscar Puente. No es una promesa vacía, sino una política diseñada, financiada y con fecha de entrada en vigor. Una forma de gobernar que contrasta con la retórica hueca de la oposición. Según explicó Pedro Sánchez, el abono único puede suponer un ahorro de hasta el 60% en el coste del transporte público para usuarios habituales. En el caso de los jóvenes, ese ahorro es especialmente relevante. Para estudiantes que se desplazan a diario entre municipios, para quienes trabajan lejos de casa o para quienes combinan estudios y empleo, el transporte deja de ser una carga asfixiante. El impacto económico...