El acuerdo comercial alcanzado entre los gobiernos europeos y Mercosur, es decir, la alianza formada por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, afectará a un mercado de 700 millones de personas. Sin embargo, los agricultores y ganaderos europeos se perfilan como los principales perjudicados. En Salamanca, cultivos como la remolacha y el maíz, o actividades como la producción de miel, peligran por la entrada de alimentos del cono sur con escasos controles sanitarios y bajos aranceles. El impacto en la cabaña bovina española se estima entre 700 y 2.000 millones de euros anuales, perjudicando especialmente a la provincia de Salamanca, principal productora de vacuno en España. Fabio Hernández-Ozamiz, con una explotación agraria en Alba de Tormes, cree que la sobreoferta de carne de Sudamérica, donde se emplean anabolizantes prohibidos en Europa, desplomará los precios y afectará a la calidad. Según el ganadero, la situación es insostenible: "Si tenemos que someternos a un yugo de una bajada de un 30 por 100, creo que los gastos que tiene un negocio hoy en día no los vamos a poder soportar con demasiada facilidad". Añade que la producción barata en América Latina se debe al uso de medicamentos que aquí están prohibidos, lo que "va en detrimento de la calidad de la carne y de la salud del consumidor". El sector porcino, también clave en la economía salmantina, enfrenta una situación similar, agravada por los desorbitados costes de producción. Hernández-Ozamiz, que también cría cerdos de cebo, defiende la calidad del modelo español: "Tenemos que estar orgullosos, porque no creo que haya en el mundo una forma de producirlo tan singular y con unos parámetros de trazabilidad, sanitarios y de calidad como los que estamos haciendo". La explotación de Fabio Hernández produce cereal y forraje para autoconsumo, pero aun así necesita comprar a terceros, aumentando sus gastos. Denuncia que el sector ya está "produciendo por debajo de coste de producción", a pesar de la Ley de Cadena Alimentaria. Advierte que abrir el mercado a grandes productores de cereal "lo que va a hacer al agricultor salmantino y castellano es que le va a meter el rejón de muerte". También lanza una advertencia al consumidor final. Aunque "a corto plazo le baje la lista de la compra", si los agricultores y ganaderos desaparecen, el suministro de comida "quedará en [manos de multinacionales o de integradoras, y ellas van a acabar [pudiendo poner el precio". El acuerdo debe ser ratificado por el Parlamento Europeo y firmado en Paraguay este sábado 17 de enero. Sin embargo, Polonia ha anunciado una demanda ante el Tribunal de Justicia de la UE, lo que podría bloquearlo un año. El productor pide al gobierno de Pedro Sánchez que se oponga al tratado. "El sector agrario ya está muy enfermo, y si se va no vuelve", afirma, y urge a Europa a "coger el rumbo de la soberanía alimentaria". Ante esta situación, los productores agrarios convocan nuevas movilizaciones en próximos días. Como la prevista el próximo 11 de febrero, que llegará a las puertas del Ministerio en Madrid, con el fin de conseguir que el ejecutivo nacional se posicione en contra. Las tractoradas ya han generado quejas entre los transportistas. Paulino Benito, portavoz de Aestradis, la asociación de transportistas de Salamanca, comprende el derecho a la protesta, pero lamenta los perjuicios causados a su sector. Benito lamenta la "poca previsión" de las administraciones, que dejan a los conductores "paralizados en las carreteras bloqueados, sin ningún tipo de servicio, de una forma inhumana", por lo que pide que se tomen medidas de cara a futuras protestas.