Un estudio del Hospital de Valme logra reducir las muertes por una peligrosa bacteria hospitalaria

La unidad de enfermedades infecciosas y microbiología del Hospital Universitario de Valme ha liderado, junto al Hospital General Universitario Doctor Balmis de Alicante, un estudio nacional que demuestra el éxito de un paquete de medidas específicas, conocido como programa PROA, en el manejo de la infección por 'Clostridioides difficile'. Esta intervención ha logrado reducir reingresos y muertes asociadas a esta bacteria. La 'Clostridioides difficile' es una bacteria que se encuentra principalmente en hospitales y que tiene la capacidad de formar esporas muy resistentes a los desinfectantes. Según explica el doctor Nicolás Merchante, director de la unidad en el Hospital de Valme, la infección "habitualmente nos coloniza y nos da problemas cuando nuestra flora intestinal, pierde su diversidad y riqueza", una situación a menudo provocada por el uso previo de antibióticos. El problema es de una magnitud considerable. "En Andalucía, esta infección se ha duplicado en 10 años, hay 2,5 veces más casos", alerta Merchante. Una de las mayores dificultades es que, aunque la bacteria se adquiera en el hospital, los síntomas como la diarrea o la colitis pueden no aparecer hasta semanas después del alta, lo que complica su diagnóstico y relación con el ingreso previo. El estudio se planteó tras detectar un aumento de la incidencia y ver que la formación inicial a los profesionales, aunque positiva, no era suficiente. La nueva fase del proyecto implementó una intervención más ambiciosa, que incluye la disponibilidad de pruebas diagnósticas urgentes y sistemas de notificación a expertos para aplicar el tratamiento correcto de inmediato. La parte más innovadora es el seguimiento telefónico proactivo por parte de enfermería especializada tras el alta del paciente. Teniendo en cuenta que "hasta una cuarta parte de los pacientes tienen riesgo de que se reactive la infección en los dos meses siguientes", por lo que este seguimiento ha sido crucial. "Con este seguimiento estrecho, estas recurrencias las hemos diagnosticado más precozmente y las hemos podido tratar en casa sin que el paciente tenga que reingresar", detalla el doctor. Gracias a este abordaje, "hemos evitado reingresos y muertes con esta manera de atender a los pacientes", afirma el especialista. La mortalidad de esta infección a menudo no es directa, sino que actúa como un desencadenante que descompensa enfermedades crónicas en pacientes vulnerables, provocando un nuevo ingreso que puede complicarse. En cuanto a la prevención, el doctor Merchante es claro. Descarta la eficacia de los probióticos, ya que "no han demostrado, no tienen datos sólidos de que reduzcan el riesgo de adquirirla". La medida más importante es otra: "no tomar antibióticos si no está plenamente justificado". Pone como ejemplo los catarros o las secuelas de una gripe, que son víricos y donde un antibiótico "nos va a hacer mucho daño a otros niveles". El éxito de este enfoque ha convertido a los equipos de Valme y Alicante en referentes. El estudio, que forma parte de un grupo colaborativo de 15 hospitales españoles, es pionero a nivel internacional y sus resultados han sido publicados en una revista científica de alto impacto, compartiendo el conocimiento para combatir esta creciente amenaza.