La construcción del primer hotel modular de España avanza a buen ritmo en Tomelloso (Ciudad Real). El proyecto cuenta con los módulos fabricados por la empresa local Industrias Metálicas Anro. Durante la semana pasada se completó el montaje de las dos primeras plantas, que albergan las primeras 16 habitaciones, y se prevé que la estructura de 24 habitaciones quede finalizada la próxima semana. Según explica en "Herrera en Cope Ciudad Real" Rafael Rodríguez, CEO de Anro, las habitaciones "van completamente terminadas, con todas sus instalaciones, como si pudieses entrar a un hotel y te encuentras la habitación ya terminada". Tras la instalación de los módulos, se trabajará durante unos tres meses más en las zonas comunes, escaleras y ascensores. El objetivo es realizar las primeras pruebas a finales de abril y abrir oficialmente sus puertas el próximo 1 de junio. Este innovador hotel de cuatro estrellas, promovido por la firma Hogar Hoteles, ha sido concebido como un establecimiento inteligente, autónomo y domotizado. Sin embargo, su característica más disruptiva es que ha sido diseñado para poder ser reubicado en un futuro, un concepto totalmente novedoso en el sector. Esta flexibilidad permitiría su traslado dentro de 20, 30 o 40 años si fuera necesario. "Los edificios, los hoteles no nacen para que se puedan mover, pero ¿por qué no en un futuro?", reflexiona Rodríguez, destacando la posibilidad de dar una segunda vida al edificio en otra ubicación. El modelo de construcción en seco empleado es tan eficiente que en la obra no se utiliza ni un solo contenedor de escombros. Esto contrasta radicalmente con la demolición de un hotel tradicional, que genera una gran cantidad de residuos. "Un hotel como el que nosotros hemos diseñado se podría reutilizar el 90 por 100", afirma Rodríguez. Esta visión de la arquitectura sostenible responde a problemas actuales como el abandono de edificios y la falta de mano de obra especializada en la construcción tradicional. El interés generado por el proyecto es notable y la tecnología de Anro ya se está explorando para otros usos, como residencias de estudiantes, de mayores y apartamentos.