Con la llegada del año nuevo, vuelve una de las tradiciones más extendidas: la de marcarse propósitos para el nuevo ciclo. Pero, ¿qué es realmente un propósito? ¿Por qué se hacen en estas fechas? El programa 'Mediodía COPE en Teruel' ha abordado estas cuestiones de la mano del experto en 'coaching' Ramón Fuertes, quien ha profundizado en las claves para no abandonar estos objetivos a las pocas semanas. Desde el punto de vista del 'coaching', Fuertes define un propósito como un anhelo o deseo que el ser humano quiere implementar en su vida. Sin embargo, advierte de que a menudo se confunde con un capricho o una obligación, lo que le resta la profundidad necesaria para llevarlo a cabo y genera frustración. La costumbre de fijar estas metas en enero se asocia con el simbolismo de un nuevo comienzo. No obstante, esto puede llevar a confusión, ya que la mayoría de ciclos, como el académico o el deportivo, comienzan en septiembre. Por ello, el experto ha señalado que cualquier momento es bueno para proponerse algo, siempre que conecte con la persona y sea beneficioso para ella. La razón principal por la que la mayoría de los propósitos no se cumplen es porque no conectan con algo importante para la persona, es decir, con sus valores fundamentales. Fuertes ha utilizado el ejemplo de apuntarse al gimnasio: si se hace por una simple cuestión de estética y la imagen no es un valor principal, es probable que se abandone. En cambio, si se aborda desde la perspectiva de la salud, el propósito adquiere un peso mucho mayor. El 'coach' ha insistido en la importancia de la salud como valor, ya que "sin salud no tenemos bienestar, y si no estamos bien, ¿qué tenemos? Malestar". Este enfoque preventivo dota al propósito de una relevancia que va más allá de lo efímero. Para ello, es fundamental el autoconocimiento, ya que, según Fuertes, mucha gente no conoce sus propios valores. Para conseguir alcanzar los objetivos, el primer paso es hacerse las preguntas clave: ¿para qué quiero esto?, ¿por qué quiero hacerlo? y ¿cómo lo voy a hacer?. Una vez resueltas, es "importantísimo" crear un plan de acción, lo que implica, según el experto, "sentarme con un papel en blanco, con un boli y incluirlo en nuestra rutina". Este plan ayuda a convertir la nueva actividad en un hábito, un proceso que puede tardar hasta tres meses. Sin embargo, Fuertes ha destacado que la clave definitiva no está solo en la meta final. "Lo importante no es alcanzar el objetivo, sino el proceso, disfrutar de ese camino", ha afirmado. Finalmente, el experto ha recordado los beneficios de cumplir los propósitos, citando estudios de psicología positiva. Alcanzar las metas planteadas genera confianza en uno mismo, autonomía y bienestar emocional, lo que, en última instancia, se traduce en una mayor felicidad para la persona.