Mi vida en el arte: El Brujo, o el arte de ser él mismo

Hay espectáculos que prometen una cosa y luego entregan otra, como esos menús del día que anuncian «paella» y te sirven un arroz amarillo con nostalgia de marisco. Y luego está Mi vida en el arte, el último invento escénico de Rafael Álvarez, El Brujo, que llega a Toledo con la solemnidad del verso clásico… y la picardía de quien sabe que, al final, el público ha venido a verle a él, no a Lope ni a Shakespeare, por muy ilustres que sean. El propio Brujo, en un texto que abre el programa —y que uno imagina escrito con pluma de ganso y un leve temblor místico— proclama que el verso «rompe el tiempo» y se alía con ese espíritu... Ver Más