Lo que caracteriza a Nicolás Ramírez es esa identidad reconocible: se percibe un hilo conductor de sabores, técnicas, estética, territorio y memoria. Y dentro de todo eso, las verduras de Navarra son las reinas indiscutibles de esta casa fundada en 1975 por los padres de Atxen Jiménez, madre de Nico y embrión del actual Túbal: un bonito y gran restaurante en la plaza porticada de Tafalla.