Barcelona, Madrid, la Comunidad Valenciana (especialmente la provincia de Alicante), la Costa del Sol (con Marbella como epicentro) y la desembocadura del Guadalquivir han concentraron en 2025 el gran grueso de los episodios más graves, con patrones que se repitieron: ejecuciones rápidas, armas de fuego y víctimas vinculadas casi siempre con el narcotráfico. La elección de los criminales no es casual.