Crecer con carencias no solo deja heridas. También despierta habilidades invisibles que marcan el carácter para toda la vida

La adversidad en la infancia suele verse solo como una desventaja. Pero cada vez más estudios muestran otra cara de la historia: muchos niños desarrollan resiliencia, empatía, pensamiento crítico y una capacidad de adaptación fuera de lo común. Habilidades que no se enseñan en la escuela, pero que acompañan toda la vida.