El presidente del Grupo Popular en el Ayuntamiento de Barcelona, Daniel Sirera, ha señalado que la única solución para resolver el problema de la vivienda en la ciudad es construir más. En una entrevista en el programa 'Converses' de COPE Cataluña y Andorra, Sirera ha criticado que todo lo que se ha hecho desde el consistorio y la Generalitat va en la línea contraria. 'No hay más forma de que exista vivienda asequible y al alcance de la gente, que es construir', ha afirmado, lamentando que en lugar de facilitar la construcción, se imponen trabas como la reserva del 30% de las nuevas promociones. Sirera ha denunciado la excesiva burocracia que desincentiva la inversión, poniendo como ejemplo que en distritos como Nou Barris se puede tardar '1.000 días' en obtener una licencia. Esta situación, según él, provoca que los constructores prefieran invertir en otros municipios del área metropolitana. También ha criticado el tope a los precios de los alquileres, advirtiendo que puede ser contraproducente: 'Si a un propietario le obligas a bajar el precio, se lo alquilará a una persona que cobra 3.000 euros para garantizarse el cobro, no a quien cobra 1.200, perjudicando a quien más lo necesita'. Como alternativa, el dirigente popular propone un paquete de medidas urgentes. Entre ellas, flexibilizar la normativa urbanística para permitir construir viviendas en suelos de oficinas y eliminar la obligación de ceder el 30% de la promoción al Ayuntamiento. Además, ha instado a utilizar los 38 edificios municipales vacíos y actualmente ocupados de forma ilegal para construir vivienda, en lugar de que el consistorio compre pisos a terceros. Pero el problema, según Sirera, es que el consistorio “no quiere construir” porque eso implicaría también tener que ampliar los equipamientos municipales y los servicios que se ofrecen. Ha defendido un modelo de colaboración público-privada que el PP ya aplica donde gobierna, como en Madrid o Valencia. Este consiste en que el ayuntamiento cede suelo público a un promotor privado para que construya y gestione vivienda social durante un periodo, por ejemplo, 50 años. 'La ciudad obtiene un edificio para hacer política social que no nos ha costado ni un euro y al final del periodo revierte al patrimonio municipal', ha explicado Sirera. Sirera se ha mostrado radicalmente en contra de la decisión de duplicar la tasa turística, calificando la medida de locura. 'Estamos locos', ha sentenciado, recordando que el turismo representa el '15% del Producto Interior Bruto de Barcelona' y que no solo beneficia a 'cuatro hoteleros ricos'. Ha argumentado que el sector sostiene una larga cadena de trabajadores, proveedores e impuestos que beneficia a todos los barceloneses y que la nueva tasa desincentivará el turismo de calidad y de congresos. 'Si tengo una empresa y quiero hacer una convención con 200 trabajadores, no voy a venir a Barcelona', ha ejemplificado, 'porque tendré que pagar 8 euros por persona y día'. El líder popular ha advertido que estos eventos se irán a otras ciudades donde les salga más barato, como Cornellà, Madrid o Valencia. 'Cuando consigan cargarse el sector del turismo, entonces lloraremos todos', ha insistido, acusando al gobierno municipal de no entender que la gente 'seguirá viniendo a Barcelona' pero pernoctará fuera, con lo que la ciudad sufrirá la presión turística sin ingresar los impuestos. El líder del PP en Barcelona ha criticado lo que considera una actitud de 'no querer líos' por parte del gobierno municipal, que le impide, a su juicio, exigir más a la administración. Para combatirlo, ha propuesto crear una aplicación móvil para que cualquier ciudadano pueda hacer un seguimiento en tiempo real de sus trámites con el ayuntamiento. 'Así se podría saber si un papel está más tiempo de la cuenta en una mesa, si un funcionario está de baja o si hay que incrementar el personal', ha detallado, permitiendo detectar ineficiencias. Sirera ha reivindicado que los políticos deben recordar para quién trabajan. 'A algunos políticos cuando se ponen el coche oficial se les olvida', ha ironizado. 'Mi jefe no es Feijóo. Yo tengo 1.700.000 jefes, que son todos los ciudadanos de Barcelona que pagan sus impuestos para que yo me dedique a trabajar para ellos', ha remarcado, defendiendo que los ciudadanos no están al servicio de la administración, sino al revés. Finalmente, sobre el debate de la financiación autonómica, Sirera ha defendido el modelo del Partido Popular de pactar un sistema multilateral en el Consejo de Política Fiscal y Financiera con todas las comunidades, en lugar de acuerdos bilaterales. Ha cuestionado el destino que se daría a un hipotético aumento de la financiación para Cataluña, temiendo que sirva para crear 'más chiringuitos'. 'La pregunta que me gustaría hacerle a Illa y a Junqueras es: ¿y si mañana el Gobierno de España, en lugar de ser de izquierdas, cambia, y estos 15.000 millones van a Canarias, qué diríais? ¿Os gustaría? Yo creo que no', ha concluido.