Toledo ha tenido una idea para reforzar la exigua oferta de vivienda en su casco histórico. En la ciudad se da la curiosa contradicción de que hay demanda de pisos en alquiler mientras alrededor de 150 edificios de la zona monumental (tanto públicos como privados) permanecen cerrados y sin inquilinos, así pues… ¿Por qué no solucionar ambos problemas de golpe? Con esa filosofía como telón de fondo, dos conventos de Toledo se están preparando para convertirse en caseros y destinar parte de sus edificios al alquiler. El casco histórico ve cómo se amplia su oferta de vivienda (aunque de forma tímida aún) y de paso las órdenes religiosas consiguen una nueva fuente de ingresos. Todo un 'win-win'. ¿Qué ha pasado? Que en Toledo quieren matar varios pájaros de un tiro. Desde hace tiempo su casco histórico se encuentra con tres desafíos que, aunque a priori parezcan tener poco que ver unos con otros, están directamente relacionados. El primero es la escasez de alquiler residencial. En Idealista se anuncian ahora mismo poco más de 50 apartamentos en arrendamiento y muchos de ellos lo hacen como alquileres de temporada. Para larga estancia la oferta es de solo 33 . El segundo reto lo representan los edificios abandonados. El año pasado el Consorcio de la Ciudad de Toledo echó cuentas y le salió que por esa misma zona de la capital castellanomanchega se reparten 150 edificios sin uso, algunos en estado ruinoso. El tercer desafío no lo tiene tanto la ciudad en sí como las órdenes religiosas que en ella habitan: ¿Cómo lograr ingresos en pleno siglo XXI? ¿De dónde sacar dinero para pagar las facturas o imprevistos como la reparación de la cubierta del convento de los Carmelitas Descalzos, hundido durante una DANA en 2023? Atando cabos . El Consorcio de Toledo ha llegado a la conclusión de que esos tres retos pueden conectarse y ha tenido una idea: reformar espacios desaprovechados en conventos de la ciudad para reconvertirlos en viviendas. Y no cualquier tipo de vivienda. Su objetivo es que pasen al mercado del arrendamiento de larga duración, el que más dificultades tiene en el casco histórico y más presionado se ve por el turismo. Con ese propósito, en noviembre el organismo dio luz verde a la licitación de la reforma de dos inmuebles: uno situado en el convento de los Carmelitas Descalzos y el otro en el de la Purísima Concepción (Capuchinas). Entre amnbos sumarán cuatro viviendas. "Nuevas oportunidades" . El objetivo, explica el gerente del Consorcio, Jesús Corroto, es avanzar en la recuperación del patrimonio en desuso del casco histórico y de paso generar "nuevas oportunidades residenciales", sobre todo para los jóvenes. La idea es rehabilitar un edificio anejo al convento de Carmelitas Descalzos con 131.000 euros para dotarlo de dos nuevas viviendas con una superficie total construida de 130 m2. En el inmueble de las Capuchinas se invertirán 130.000 euros para abrir dos nuevas residencias en lo que en su día fue la Casa Sacerdotal, construida a finales del siglo XVI. En cualquier caso, el organismo quiere ir más allá y no quedarse en esos cuatro apartamentos. La cadena SER señala que aspira a habilitar como mínimo una docena de viviendas y ya ha trasladado más propuestas a otros conventos. Que salgan o no adelante dependerá básicamente del presupuesto y de lo que decidan los religiosos. Al fin y al cabo los edificios son privados, no segregables y con la consideración de BIC. La iniciativa permitiría crear entre 20 y 30 casas , a las que pueden añadirse otros servicios, como parkings. En Xataka El Gobierno quiere poner 1.600 viviendas públicas y asequibles en alquiler. Alquiler Seguro quiere quedárselas "Ética de alquileres" . En el caso de las nuevas viviendas habilitadas en conventos se dará una circunstancia peculiar: el Consorcio se encarga de las obras, pero a diferencia de lo que ocurre con otros alojamientos promovidos de la mano de la Empresa Municipal de Vivienda, su precio no estará limitado por un tope máximo. Al tratarse de propiedades privadas son los religiosos los que deberán decidir qué rentas cobran a sus futuros inquilinos, aunque Corroto ya avanza en El País que regirá una "ética de alquileres". Lo que sí ha hecho el organismo que dirige es poner una condición inflexible a los frailes y monjes de Toledo: las nuevas viviendas deben dedicarse al alquiler residencial, no convertirse en pisos turísticos, un negocio que ya ha atraído a otros religiosos de España que se han visto en la necesidad de sacar partido a sus edificios. En Sevilla, por ejemplo, hace no mucho unas monjas de clausura acordaron ofrecer una parte de su convento a turistas a través de Airbnb. El motivo: la venta de dulces ya no da para pagar facturas. Entre 37 y 60 m2 . En el caso de Toledo el objetivo es que las nuevas viviendas estén disponibles en más o menos un año. Para hacerlo posible las órdenes religiosas asumirán parte de las obras y el mobiliario. Una vez finalice el proyecto la ciudad dispondrá de nuevos pisos con una superficie útil de entre 37 y 60 m2 . Las residencias tendrán que ajustarse a la normativa que rige en el Casco Histórico de Toledo y dispondrán de entre una y dos habitaciones. Imágenes | Suraya_M (Flickr) y Wikipedia (Antonio Velez) En Xataka | Toledo se ha hartado del turismo de masas que satura el centro de la ciudad. Su plan para cambiarlo: China - La noticia Hay una aguda escasez de oferta de vivienda en España. Así que los conventos de Toledo han visto una oportunidad fue publicada originalmente en Xataka por Carlos Prego .