La compañía andaluza Atalaya presentará en Sevilla 'El rey se muere', una adaptación del texto de Eugène Ionesco que propone una reflexión contemporánea sobre la decadencia del poder y la condición humana, con funciones programadas del 22 al 25 de enero de 2026 en la Real Fábrica de Artillería . El espectáculo, impulsado por el Ayuntamiento de Sevilla a través del Área de Turismo y Cultura, se representará a las 20.00 horas y las entradas, con un precio de 18 euros , pueden adquirirse a través de la plataforma icas.sacatuentrada.es. Según ha informado el Consistorio en una nota, la obra sitúa al espectador ante Berenguer, un rey autoritario y egocéntrico que continúa dando órdenes mientras su mundo se desmorona. «Nadie le obedece ya, ni las personas ni las propias cosas, y se le anuncia que morirá al final del espectáculo, disponiendo únicamente de una hora y media de vida, un destino que se niega a aceptar», ha añadido. «La lucha del protagonista no es solo contra la muerte , sino contra la idea de que exista una fuerza más poderosa que su propio poder : el tiempo, la naturaleza y el destino«, confirma el Gobierno local. En esta puesta en escena, Berenguer se convierte en una »representación simbólica de la humanidad, atrapada en un contexto crepuscular y apocalíptico«. Según plantea el montaje, el tiempo en el que el ser humano se proclamó rey de la Tierra ha quedado atrás, precisamente por haber conducido el planeta hacia su propia destrucción. La obra se transforma así en «una metáfora de la humanidad como individuos, como sociedad y como especie , enfrentada a su propia decadencia«. El espectáculo «invita a reflexionar sobre una sociedad en progresivo deterioro , marcada por señales cada vez más visibles de colapso social y ambiental, así como por la negación a escuchar, ver y actuar a tiempo, presentada como el último refugio del poder frente a la fragilidad de todas las certezas«. En este contexto, la delegada de Turismo y Cultura, Angie Moreno , ha subrayado que «este espectáculo sitúa al teatro en el centro del debate contemporáneo, invitándonos a reflexionar sobre el ejercicio del poder, la responsabilidad colectiva y la relación del ser humano con su entorno», y ha destacado que Atalaya «vuelve a demostrar la vigencia del teatro como espacio crítico y de pensamiento».