La inteligencia no siempre se nota en quien más habla. A veces se esconde en quienes saben estar solos y pensar en silencio

La psicología y la neurociencia coinciden en algo incómodo para la era del ruido: las personas realmente inteligentes suelen tolerar (e incluso buscar) la soledad. No por aislamiento, sino porque en el silencio el cerebro ordena, crea y ve lo que otros pasan por alto.