¿Es mejor apagar el ordenador o dejarlo en suspensión? La respuesta no es tan obvia

Cuando trabajamos con un ordenador, lo normal es que lo encendamos al comenzar la jornada y lo apaguemos cuando terminemos. Y al día siguiente repitamos el ciclo. Pero, ¿y en casa? Encendemos el ordenador, nos vamos un rato a coger algo de picar, volvemos a sentarnos delante y trasteamos un rato más viendo una serie o buscando en las webs ese regalo que queremos hacer, salimos a hacer un recado, luego preparamos la cena y tras un rato, a la cama. ¿Qué hemos hecho con el ordenador? ¿Lo hemos apagado o se ha quedado encendido? Es más, ¿qué pasa si no se apaga?