Cine para la libertad: siete películas para comprender Irán y la subversión de sus mujeres

La oscuridad del régimen iraní se cierne sobre la población, con especial dureza sobre las mujeres, ciudadanas de segunda. Las protestas son brutalmente aplastadas con violencia y gestos tan inocentes como mostrar el cabello o bailar en la calle han sido castigados con la muerte. El cine resiste para denunciarlo con bocanadas de libertad, informa EFE. El nombre de Mahsa Amini resuena, pero son centenares, miles, las mujeres anónimas masacradas en nombre de la moral. Cantar, proyectar el futuro, bailar, vestirse, estudiar, participar en redes sociales, manifestarse, transgredir las normas de los adultos en la adolescencia, leer, reunirse con las amistades e incluso soñar.. . La represión y la opresión condicionan y limitan la vida en Irán. Contar al mundo qué sucede bajo la sombra de la República Islámica liderada por Ali Jameneí no es sencillo. Falta de libertades, censura, represión, bloqueo de las telecomunicaciones, el régimen controla cada movimiento. Tampoco hay que desdeñar el desinterés occidental por un país aislado y lejano. Pese a las enormes dificultades, hay cineastas que se juegan la integridad y la vida para filmar en Irán , para narrar el dolor y la violencia, pero también la fuerza de cambio y el inconformismo que coexisten en un país que para muchos es una cárcel. Algunos de ellos han sido torturados y encarcelados por hacerlo. A continuación, una selección de siete películas para comprender qué sucede en Irán: - La semilla de la higuera sagrada (Filmin, Movistar+), dirigida por Mohammad Rasoulof. Una familia acomodada de Teherán celebra el ascenso del padre, un funcionario judicial afín al régimen. Mientras el hombre trabaja, la madre y sus dos hijas adolescentes lidian con una situación compleja: una amiga ha sido agredida en una manifestación contra el régimen en el marco de las protestas de Mujer, Vida, Libertad. Rasoulof, una de las voces más críticas con la República Islámica, que fue encarcelado y ahora está en el exilio, traza un relato escalofriante de cómo la represión y el terror del régimen son porosos y calan en la cotidianeidad familiar. - La mujer que sabía demasiado (Movistar+), de Nader Saeivar y con guión de Jafar Panahi. También las mujeres son la fuerza motriz de esta cinta protagonizada por una profesora jubilada que se enfrentará al poder para intentar hacer justicia después de presenciar un feminicidio que el régimen trata de silenciar. Bailar, pensar, tener autonomía son acciones casi imposibles para las mujeres en Irán, sometidas al varón y al Estado, como se aprecia en esta película. - Mi postre favorito (en alquiler en Filmin y Prime Video), de Maryam Moghadam y Behtash Sanaeeha. Los directores de este filme que fue rodado de forma clandestina fueron condenados a 14 meses de prisión por su trabajo. ¿Su crimen? Contar cómo una mujer viuda de 70 años desafía las convenciones con un taxista, una relación para combatir la soledad, defender la alegría de vivir también en la última etapa de la vida y reconocer la autonomía y el deseo femeninos. - Leer Lolita en Teherán (Movistar+), de Eran Riklis. Basada en la obra homónima autobiográfica de Azar Nafisi, esta película repasa la vida real de una profesora universitaria de literatura que tiene que dejar su trabajo tras la pérdida de libertades promovida por el régimen de Jomeini. Sin embargo, la pulsión intelectual es más poderosa que la represión y Nafisi organiza en su casa una tertulia clandestina junto a antiguas alumnas para leer libros prohibidos de Nabokov, Jane Austen y Henry James, unos encuentros en los que emergerán las violencias y frustraciones sufridas por las mujeres iraníes. - Holy Spider (Filmin y RTVE Play), de Ali Abbasi. Este 'thriller' recupera la historia real de un asesino en serie que mató a 16 prostitutas en la ciudad iraní de Mashhad en nombre de la moral a principios de los 2000. Una periodista se infiltrará en los bajos fondos de sus calles para intentar destapar los crímenes, que cuentan con la permisividad de la policía e incluso con el visto bueno del régimen. Su protagonista, Zar Amir Ebrahimi, ganó el premio a la mejor actriz en el Festival de Cannes por su trabajo en la película . Lleva refugiada en Francia desde 2008, anteriormente fue condenada a 10 años de prisión y 99 latigazos después de que se filtrara un vídeo íntimo de ella sin su consentimiento. El resto del reparto fue represaliado . - Persépolis (Filmin, Movistar+, FlixOlé), de Marjane Satrapi. El clásico entre los clásicos: primero novela gráfica, después película, la niña y adolescente Satrapi, hija de una familia progresista iraní, muestra sus vivencias de la revolución, la guerra y su posterior vida en el extranjero. A través de sus ojos, se ve cómo el fundamentalismo se hace con el poder, somete a la población en nombre de la religión y fuerza a las mujeres a cubrir su cabello. Pero también su descubrimiento de la música punk y pop, y de la libertad y la cultura europeas que puede contraponer con el régimen de los ayatolás. - Nadie sabe nada de gatos persas , de Bahman Ghobadi. Ser joven y amar la música, pero tener que esconderte en los sótanos de Teherán para componer y tocar mientras sueñas con huir a Europa para dar conciertos en libertad: esta es la historia que plantea esta película de rebeldía, ansia por la modernidad y pasión por los acordes. "¿No tenéis miedo de que os cojan?", se escucha en la cinta. "No, ¿por qué nos van a coger? No hacemos nada malo, sólo hacemos música" , responde otro de los personajes. El arte, como la libertad, en Irán se llega a pagar con la vida.