Un incidente de tráfico ha provocado este mediodía momentos de gran tensión en el centro de la capital palentina. Los hechos han ocurrido en la calle Antonio Maura, cuando un peatón ha estado a punto de ser atropellado por un vehículo y ha decidido plantarse en mitad de la calzada como protesta, bloqueando la circulación durante varios minutos. El peatón, tras esquivar el coche, ha recriminado al conductor su excesiva velocidad, que según sus propias palabras rondaba los 50 km/h. "No me ha pillado, pero casi me pilla", ha asegurado el hombre, que ha iniciado una acalorada discusión con el conductor y otros viandantes que se encontraban en el lugar bajo la lluvia. El hombre, visiblemente alterado, ha justificado su acción como una llamada de atención sobre la seguridad vial en la zona. "Un día va a pasar algo, un día nos vamos a llevar las manos a la cabeza", ha lamentado, mostrando su preocupación por el riesgo de accidentes. Su mayor temor, según ha expresado, es que "un día van a atropellar a un niño", y ha añadido: "Y yo no quiero que atropellen a un niño, entonces qué hacemos". Además, ha manifestado estar dispuesto a asumir las consecuencias de su acto de protesta. "Que venga la Policía ahora y me diga quítese, y si me quieren denunciar que me denuncien", ha sentenciado mientras permanecía en la calzada, impidiendo el paso de los vehículos. Este episodio pone de relieve las tensiones existentes en las zonas de semipeatonalización del centro histórico de Palencia. La calle Antonio Maura, al igual que otras como Menéndez Pelayo o Burgos, forma parte de un proyecto municipal para dar prioridad absoluta al viandante y reducir la velocidad de los vehículos mediante la elevación de las calzadas en estas zonas de convivencia. A pesar de que las obras han mejorado la accesibilidad, vecinos y comerciantes aseguran que muchos vehículos no respetan los límites. La Policía Local ha recordado que en estas áreas la velocidad máxima permitida es de 30 km/h. La frustración del peatón reflejaba este problema: "La culpa la tienen los coches que no van a su velocidad. Si los coches fueran a su velocidad, los peatones iríamos seguros y no pillarían a nadie". Antes de que fuera necesaria la intervención de la Policía Local, varias personas que presenciaron la escena mediaron con el peatón para que depusiera su actitud. Finalmente, el hombre fue apartado de la calzada y se restableció el tráfico normal sin que se produjeran heridos ni daños materiales. El vídeo del suceso ya circula en redes sociales, donde ha generado un intenso debate sobre la seguridad vial en el centro de la ciudad.