La Antártida acaba de inaugurar su propia “bóveda del fin del mundo”. Un archivo a −50 °C para salvar la memoria de los glaciares antes de que desaparezcan

Mientras el calentamiento global acelera el deshielo, científicos han creado en la Antártida una biblioteca subterránea donde se conservan núcleos de hielo a −50 °C. Estos cilindros guardan información climática milenaria que podría desaparecer para siempre.