Un diente de hace 66 millones de años ha cambiado lo que sabíamos de los ríos prehistóricos. Allí vivía un depredador que era más grande que un autobús

Un fósil hallado en el interior de Estados Unidos revela que los ríos del final del Cretácico no estaban dominados solo por dinosaurios y cocodrilos. Un gigantesco depredador, hasta ahora considerado exclusivamente marino, habitaba aguas dulces a casi 2.000 kilómetros del océano.