El violín de Arda evita el hundimiento del Titanic

No debe ser fácil ponerse a tocar el violín en la cubierta del Titanic mientras este se hunde. El Real Madrid de Arbeloa se hundía este sábado como el transatlántico, tratando de jugar un partido en medio de una tormenta con la grada pitando cada intervención de Vinícius, Bellingham y Valverde, al tiempo que se giraba al palco para pedir la dimisión de Florentino. No era un escenario cómodo para los futbolistas, especialmente para los tres señalados por liderar la revuelta contra Xabi Alonso. Pero la salida de Arda en la segunda mitad le cambió la cara al equipo y el turco, con su violín, puso a bailar a sus compañeros y rescató al Madrid, con la colaboración de Mbappé y Asencio, ante un Levante cándido.