El doctor Nowack, que así se nombraba el personaje, llegó a La Habana en febrero de 1906 y predijo el cataclismo en cuanto pisó tierra. Enseguida se dividieron las opiniones. El periódico La Lucha tomó en serio el vaticinio del vienés, difundiéndolo y calorizándolo, mientras que otro periódico, El Mundo, lo tiraba a broma, y el Diario de la Marina lo combatía muy seriamente. The post La maldición de la peonía first appeared on Cubadebate .