A lo largo de las últimas décadas se han elegido la mejor frase, la mejor canción y las mejores películas de la historia del cine. Pero hay un reconocimiento especialmente revelador: el del mejor villano de todos los tiempos, un honor que el American Film Institute concedió a Hannibal Lecter, el inolvidable asesino interpretado por Anthony Hopkins en El silencio de los corderos.