Seguir creyendo. La fe es lo que sustenta ahora a un vestuario que necesita tres puntos como el comer para seguir vivo en la pelea. El Porreres sigue antepenúltimo en la clasificación tras caer de nuevo, esta vez ante el Sant Andreu, en un duelo en el que no generaron peligro real sobre la portería catalana. Una nueva oportunidad de resurgir se presenta este domingo a partir de las 12 en casa.