Urdiain y Bakaiku honran a San Antón

Testigos del pasado arriero del valle de Burunda, las cofradías de San Antón continúan vivas en Urdiain y Bakaiku. Pero no atraviesan su mejor momento. “Hay que mantener las tradiciones en este tiempo que vivimos”, incidió José Ángel Urrestarazu, el nuevo mayordomo de Bakaiku. No es tarea fácil: la despoblación rural, el envejecimiento y sobre todo, la secularización de la sociedad ponen en riesgo estas cofradías que durante décadas se transmitieron casi de forma natural de generación en generación. Los tiempos cambian y están abiertas a las mujeres, pero ninguna se ha animado a dar el paso.