Ricard Pérez Casado: Espejo de alcaldes, ciudadano ejemplar

Esta semana ha fallecido Ricard Pérez Casado, que no fue el primer alcalde democrático de València pero que pasó a ser su primer edil a los pocos meses de las elecciones. Se mantuvo nueve años, que pudieron, y seguramente debieron, haber sido más. En la memoria colectiva ha quedado como el gran alcalde de la Transición. Y eso que no lo tuvo nada fácil. Me ha reconfortado ver juntos a la alcaldesa de València y a Joan Ribo, recordándole, y apreciar consenso sobre cómo honrar su recuerdo: un último servicio a la ciudad. Yo propondría otro homenaje de ámbito de Comunidad Valenciana: un Foro con su nombre -y su espíritu- para recordar y formar, y presentar buenas prácticas. Para resaltar que lo más genuino de la democracia comienza en los ayuntamientos. De hecho, el cambio municipal, tan decisivo para renovar la vida y las expectativas, es el gran olvidado de la Transición.