Groenlandia, con una superficie de 2,1 millones de kilómetros cuadrados, contiene una gran variedad de recursos naturales, tales como hierro, grafito, tungsteno, paladio, vanadio, zinc, uranio, lantano, cerio o neodimio. Varios de estos minerales se han convertido, en los últimos años, en clave para el sector del automóvil, la electrónica de alta tecnología y las aplicaciones de defensa.