Cuando Luis Gibert regresó al Soi Safari Lodge el pasado diciembre para iniciar una expedición científica no imaginaba lo que se iba a encontrar. El que fuera un hotel muy popular en Kenia, rodeado de belleza natural y vida silvestre, parecía un escenario de 'Waterworld'. El establecimiento, situado a cien metros del lago Baringo hace una década, se encontraba parcialmente sumergido bajo sus aguas. La recepción había desaparecido y un puente improvisado con tablones llevaba directamente a la segunda planta. Debajo, los cocodrilos esperaban un descuido de los visitantes. «Llegamos de noche y fue algo tenebroso», recuerda el investigador de la Universidad de Barcelona. «Ante este panorama el hotel ha perdido su clientela. En el comedor solo estábamos nosotros cinco... Ver Más