José Luis Esteban Villar (Madrid, 1959) estuvo a punto de suicidarse, pero lo abandonó por miedo: ahora sabe que se va a morir. «Quien diga que no tiene miedo a la muerte miente, porque nosotros estamos hechos para vivir», asegura, con la voz rasgada por la traqueostomía y la inteligencia encendida al final del túnel. Entonces estaba en una espiral de alcoholismo que había empezado en la adolescencia, hoy se apaga por un cáncer terminal de laringe. Pero él es uno de esos hombres que no se queja, al menos en público, aunque tose, y está cansado. Villar se ha cubierto el cuello con un pañuelo y se abraza a la conversación como un placer: cita a Malcom Lowry («'Bajo... Ver Más